Un universo sin presente
Todo lo que vemos del universo es pasado. No como metáfora, sino como condición física elemental. La luz necesita tiempo para propagarse. Cada estrella observada, cada galaxia lejana, cada punto luminoso en el cielo nocturno nos alcanza con retraso. Incluso el Sol que ilumina este texto no está ocurriendo ahora: su luz tarda más de ocho minutos en llegar. El universo no se nos presenta nunca en presente, sino como archivo. Este hecho, conocido y repetido hasta la saciedad en la divulgación científica, suele tratarse como una curiosidad: vemos el pasado . Pero rara vez se acepta la consecuencia completa de esa afirmación. Porque si todo lo que vemos es pasado, entonces el “presente del universo” no es algo observable. Y si no es observable, tampoco es compartido. Ni siquiera está claro que exista como tal. La relatividad no deja lugar a dudas: no hay simultaneidad absoluta. Dos acontecimientos que para un observador ocurren “al mismo tiempo” no lo son para otro que se mueve de...